El Vivo-Dito es un movimiento artístico conceptual desarrollado por el artista argentino (1931-1965), que consiste en señalar con el dedo objetos, personas o situaciones en el espacio urbano, convirtiéndolos en obras de arte sin modificarlos. El término "Vivo-Dito" deriva de "vivo", relacionado con la vivencia, y "dito", que hace referencia al acto de señalar con el dedo. Esta práctica se basa en la idea de que la obra ya existe, y solo se necesita señalarla para que adquiera valor artístico.
La primera acción de Vivo-Dito tuvo lugar el 12 de marzo de 1962 en París, donde Greco señaló al artista argentino Alberto Heredia en la calle. Posteriormente, en Génova, Italia, el 24 de julio de 1962, Greco redactó y publicó el Manifiesto Dito dell´Arte Vivo, un texto que define el arte vivo como "la aventura de lo real" y como una forma de contemplación y comunicación directa con la realidad cotidiana, sin premeditación ni transformación. El manifiesto enfatiza la necesidad de contacto directo con elementos vivos como el movimiento, el tiempo, la gente, los olores y los rumores.
Greco extendió sus intervenciones a múltiples ciudades, incluyendo Roma, Madrid, Piedralaves (un pueblo de Ávila, España), Venecia, Nueva York y Barcelona. En Piedralaves, en 1963, realizó una de sus acciones más emblemáticas: envolvió todo el pueblo con un gran rollo de papel higiénico que él mismo había ido extendiendo y llenando con dibujos, cartas, anécdotas y textos, convirtiéndolo en el "Gran Rollo Manifiesto del Arte Vivo-Dito". En este pueblo, también hizo que los habitantes sostuvieran carteles con frases como "Esto es un Alberto Greco" o "Obra de arte señalada por Alberto Greco", provocando una intervención política y social.
En 1964, Greco viajó a Nueva York, donde realizó su obra Rifa Vivo-Dito 1965 en la estación Grand Central, una especie de sorteo en el que colocó alrededor de 80 obras de otros artistas en cajones de la estación y vendió las llaves. Este acto, junto con su acción en la Bienal de Venecia de 1962, donde liberó ratas vivas al paso del presidente italiano Antonio Segni, generó escándalo y lo obligó a trasladarse a Roma.
El Vivo-Dito se considera una de las primeras manifestaciones del conceptualismo latinoamericano, anticipando la desmaterialización del arte y la idea de que el arte puede existir fuera de la galería y del objeto físico. Greco, que también era poeta y escritor, usó las acciones del Vivo-Dito como una táctica para negar la posibilidad de la obra de arte como objeto a crear, y para unir definitivamente el arte con la vida.
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